Huellas digitales


El cabello puede cambiar de color o desaparecer por completo, el peso puede fluctuar y los rostros arrugarse, pero a lo largo de nuestra vida, nuestras huellas digitales serán siempre las mismas, y únicas en cada persona.

Incluso los gemelos idénticos, que tienen el mismo perfil de ADN, tienen huellas digitales diferentes.

Desde hace tiempo se las reconoce como únicas y se las solía imprimir en tabletas de arcilla o hacer una impresión de ellas con tinta en documentos para sellar transacciones comerciales en la antigüedad.

Pero no fue hasta el siglo XIX que unos investigadores en la ciudad de Necochea (Argentina) se dieron cuenta de que el diseño exclusivo de una huella digital podía ayudarlos a resolver el espantoso asesinato de dos niños.

Menos de un siglo después, una sola huella digital ayudó a capturar a uno de los asesinos seriales más notorios del mundo.

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